La puerta de un monasterio de Cataluña que aspira a ser Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

La ciudad de Ripoll (Girona), capital de la comarca de El Ripollès, es considerada la cuna de Cataluña, y es que el municipio fue clave en la historia y la identidad catalanas. Situada en la confluencia de los ríos Ter y de su afluente Freser, combina naturaleza, cultura y arquitectura en el corazón del Prepirineo.
Entre sus interesantes monumentos, hay uno que destaca, de sobremanera, una joya románica que trasciende en el tiempo y maravilla a todos sus visitantes. Hablamos del Monasterio de Ripoll, uno de los edificios más bellos de toda la comunidad autónoma. La joya de la corona es el pórtico de su iglesia, que aspira a ser Patrimonio de la Humanidad por su enorme valor artístico.
Un centro cultural de referenciaLa historia del Monasterio de Santa Maria de Ripoll se remonta al año 879, cuando fue fundado por el conde Guifré el Pelós y su esposa Guinedilda con el objetivo de repoblar el valle de Ripoll. El cenobio vivió un rápido desarrollo bajo la protección de los condes, convirtiéndose en un centro cultural de referencia en la Europa medieval. En su biblioteca se podían encontrar libros y documentos de todo tipo de temáticas, desde religiosos hasta técnicos, legales e históricos.
En el conjunto arquitectónico también destaca la gran basílica con cinco naves y siete ábsides, consagrada por el abad Oliba el 1032. El templo es un importante ejemplo del románico lombardo, aunque ha sufrido varias modificaciones debido al terremoto de 1428 y a destrozos causados por los conflictos bélicos de los siglos XVIII y XIX. De esta manera, el edificio que ha llegado a día de hoy es fruto de la reconstrucción llevada a cabo a finales del siglo XIX.
Por otro lado, también hay que mencionar su bonito claustro. Aquí encontraremos desde restos arqueológicos del siglo X hasta galerías de los siglos XII y XVI, pudiendo admirar una gran variedad de estilos, como el prerrománico o el gótico. Finalmente, se suma el centro de interpretación y una exposición permanente sobre el scriptorium, lo que enriquece aún más la visita a esta maravilla histórica.
El pórtico de la iglesia de Santa María de RipollEl elemento que más llama la atención en el cenobio es el pórtico de la iglesia de Santa María de Ripoll. Data del siglo XII y "uno de los mejores ejemplos de escultura románica", señalan desde Turismo del Ripollés. La puerta está trabajada con detalle, con un arte difícil de igualar. Está esculpida con escenas del Antiguo Testamento y alegorías, y es por ello que se la conoce como 'la Biblia de piedra'. "Su monumentalidad da testimonio de la grandeza que vivió Ripoll. No en vano, durante muchos años el monasterio fue también el panteón de los condes de Besalú y de Girona", explican desde el portal del patrimonio cultural de la Generalitat de Cataluña.
Es tal el valor del pórtico, que forma parte de la Lista Indicativa de España como un bien a considerar para incluirlo a la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Su forma como un gran arco de triunfo y la riqueza y complejidad de su iconografía, la figura de Cristo en Majestad como eje central, le otorgan una enorme relevancia como icono patrimonial.
20minutos