La poza natural de Málaga más refrescante del verano: rodeada de montañas y con agua cristalina
El verano no solo es playa, piscina, sol y chiringuito. Las vacaciones estivales son el momento perfecto para poner en marcha todo tipo de planes, destacando la originalidad de muchos de ellos. Andalucía es un terreno ideal para que los viajeros más intrépidos visiten parajes naturales de ensueño, en los que es posible relajarse y contemplar paisajes únicos.
Hay un rincón en la provincia de Málaga en el que es posible darse un espectacular baño en una poza natural de aguas cristalinas y en un entorno de ensueño, en el que estaremos en todo momento rodeados de montañas. Un rincón privilegiado que tiene por nombre La Poza de los Patos, también conocido como Vado de los Patos y que se encuentra a tiro de piedra de la localidad de Nerja, uno de los centros turísticos más importantes de toda la provincia de Málaga.
Es un apartado y tranquilo lugar que se encuentra en el corazón del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, donde el agua tiene el protagonismo principal, y donde a lo largo del año son miles las personas que acuden para disfrutar de la naturaleza en su máxima expresión. Un rincón donde parece que el tiempo se ha detenido, donde es posible disfrutar de un relajante baño, alejado de las grandes aglomeraciones.
Para poder disfrutar del premio que supone un baño en las cristalinas aguas de esta poza hay que transitar por la ruta que discurre por el río Chíllar, una propuesta que atrae a muchos visitantes a lo largo de todo el año, que apuestan por esta actividad que no defrauda. Una ruta que comienza el casco urbano de Nerja y que cuenta incluso con un aparcamiento gratuito habilitado, que se encuentra en la calle Mirto.
Desde ahí comienza la ruta en dirección al río, por el denominado camino de los Almanchares, que discurre por una antigua cantera. Las partes más interesantes de la ruta llegan después de alcanzar la fábrica de luz del Salto Grande, momento en que el río lleva cada vez más agua y atraviesa dos cahorros de gran belleza. Después de un recorrido de ocho kilómetros, que merece mucho la pena, llegaremos a la poza de los patos. Un camino en el que se alternan tramos secos con otros repletos de agua, por lo que será muy divertido para el viajero, sobre todo en los meses de calor, ir mojándose e incluso meterse de forma completa en el río.
Una poza que tiene un lecho poco profundo, con un suelo compuesto por pequeños guijarros pulimentados, con una cantidad de agua que no llega a cubrir, que es alimentada por una cascada que le aporta un interés aún mayor a este rincón de la provincia de Málaga.
Al ser una ruta muy conocida y apreciada, provoca que sean muy numerosas las personas que se atreven a disfrutarla, sobre todo los meses de verano. Por ello, para evitar las temidas aglomeraciones, lo mejor será realizarla muy temprano y esquivando los fines de semana.
Una excursión que se puede realizar en familia, que los niños disfrutarán al máximo, en la que tendremos que caminar durante un buen rato, aunque la recompensa merecerá mucho la pena, ya que significará poder saborear un baño en un entorno precioso, rodeado de naturaleza salvaje.
ABC.es